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#SMWBOG 2012

¡Qué semana tan, pero tan buena!

Lo primero que tengo que hacer es dar las gracias a todas las personas que confiaron en mi criterio, en mis locuras y en mis ideas. La lista es larga, así que intentaré hacerlo rápidamente: Zemoga, Compass, Tati, Pardo, Dj, Emilio, Gonzalo, Mono, César, Topo, Christian, Jeny, Pablo, Nicolas Suárez, Jurgen, los calvos (Dave, Spitz, Cameron, Jason -fijo se me queda uno fuera-), David Jurado, Toby Daniels -my man!-, Will Kuhns – Andrea, Torrence Boone, Dennis Yu, Dean McBeth – Allie, Piers Fawkes & wife (never got the name, sorry), conferencistas locales, patrocinadores y Salma por aguantarme toda la semana.

No todas las veces se tiene la oportunidad de ser parte de la organización de un evento como el Social Media Week. No todas las veces se lee la palabra “Bogotá” (alrededor del mundo) haciendo referencia a aspectos positivos o a términos de marketing digital y redes sociales -queda demostrado que somo más que trancones y corrupción-. No siempre logras convocar a más de 20.000 personas ni logras impactar a más de 54 millones de apasionados a los medios digitales, móviles y a las redes sociales. No siempre tienes al mejor equipo del mundo ni todos los recursos humanos y tecnológicos disponibles 24/7. 

La diferencia entre 2011 y 2012, teniendo aún poca data sobre este año, es abrumadora: en un solo día hicimos más del total de posts, en redes sociales, que en 2011: 5.400 (y pico) en 2011 (toda la semana) vs.  7.600 (y pico) el lunes 24 de septiembre de 2012… ¡Más de 30.000 en toda la semana! La asistencia presencial también creció y para sorpresa nuestra, la virtual se chifló (en el mejor sentido de la palabra): aún no sabemos cuántas personas se conectaron vía Liverstream pero estamos seguros de que superamos los 12.000 (y pico) visitantes únicos de 2011. En 2012 tuvimos 13 eventos más que en 2011 y la cuota de conferencistas locales aumentó… ¿Así o más chévere? En realidad es muy difícil estar más feliz por estos resultados.

Entre todos los vinculados al SMWBOG logramos dos propósitos: primero, aportar un grano de arena a la industria digital colombiana y segundo, generar, comenzar, impulsar, como ustedes lo prefieran, un cambio en la sociedad. Desde mi lado les puedo contar que hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para lograr un evento impecable y que todos y cada uno de los asistentes, tanto físicos como virtuales, pudieran tener una semana llena de contactos, ideas, experiencias, amigos, trolls, tragas tuiteras y demás, pero sobre todo, una semana llena de cuestionamientos y conocimiento.

Espero poder tener la fortuna de ser parte de este gran equipo y traer de nuevo el SMWBOG en 2013. A todos los que fueron, o no, los que trollearon, o no, los que se quejaron, o no, los que ayudaron, o no: ¡gracias, gracias, gracias!

Ese, queridos lectores, es el Lado R del #smwbog. 

P.s: nada, absolutamente nada el el mundo se compara a la satisfacción que sientes cuando Dj Edgerton y su equipo (Zemoga), Torrence Boone (Google), Dean McBeth (Ketchum) y Piers Fawkes (PSFK) se ponen de pie para aplaudirte y agradecerte por tu trabajo y dedicación.

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Me, my 2.0 self and my brands

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Hace tiempo se me ocurrió este ejercicio: voy a analizar, brevemente, las primeras cinco marcas que vea frente a mí, en mi casa, en términos de interacción en redes sociales.

1. Directv.
2. Samsung.
3. Activia.
4. Renault.
5. Tugó.

1: Conozco los perfiles de Facebook y Twitter. Tengo mucha interacción con la marca, desafortunadamente casi toda negativa por temas de servicio al cliente. Creo que tienen cojones por hacerlo en redes sociales y pienso que es un claro diferenciador. Twitter es su principal canal de servicio, mientras que Facebook es netamente informativo: programación y canales. Me gustaría ver otro tipo de contenidos.

Calificación: 2.5/5.0 – A veces hablan como robots. Demasiado script, poca “humanización”.

2. Los sigo en Facebook y Twitter. Lo primero que pienso es: en Facebook, demasiada información no segmentada por líneas de producto y NO responden si no es crisis o el tema ya es sensitivo. En Twitter siento que son medio divas también, solo informan e informan y bombardean con marca, marca y marca… Poca interacción. Tuve un tema que escalé a redes porque en la vida real no hacían nada. La respuesta fue satisfactoria. En general me siento muy lejano a la marca y eso que tengo TV, nevera y lavadora. Irónico es, que sueño con un Galaxy 3.0.

Calificación: 2.0/5.0 – Divas que no interactúan.

3. Mi mejor amigo trabaja en Danone y me ha motivado a consumir la marca. Me ha ido bien. No tengo presente sus redes sociales ni mucho menos he interactuado con ellos. Los sigo porque vi que él lo hacía pero por nada más. No he visto contenido interesante. No se si tengan Twitter, Pinterest o algo más. Es una marca lejana para mí. Me gustaría ver como enfocarían contenidos para hombres teniendo en cuenta que es una marca pensada en mujeres. Un reto.

Calificación: no aplica.

4. Ignoran a sus “amigos” en redes sociales… Escribí, hace dos años, en otro Blog, un post muy duro contra su marca, su departamento de servicio al cliente y mercadeo, su “Comunidad Renault”, y en general su “valehuevismo”, y hasta el día de hoy no ha pasado nada. Recuerdo la polémica de la Duster y el concurso del Twingo. No interactúo directamente con ellos y no lo haría hasta que no investigaran mi caso. Marca lejana del top of heart aunque la tengo en el top of mind porque mi Twingo es un carrazo.

Calificación: 0/5 – Jamás profundizaron en mi caso, siento que no les importo.

5. Una marca que jamás pensé me sorprendería de la forma como lo hizo. Vivo con mi novia hace poco y compramos la sala allá. Subí fotos del sofá que compré y le hicieron muy buen monitoreo y seguimiento. Me avisaron del envío, me felicitaron por la combinación y me preguntaron cómo me había ido con la sala, FENOMENAL. Marca cercana a la cuál felicité y felicitaré cada vez que tenga la oportunidad. Se nota la estrategia y la minucia. El sueño de muchas marcas.

Calificación: 5/5 – Keep it coming guys!

En conclusión, uno cree que sigue a todas sus marcas favoritas y que ellas lo alegran y soprenden con contenidos afines y relevantes pero va uno a ver y… no.

¿Será que las marcas no se han tomado el trabajo de conocer a sus consumidores y de hacerse amigo de ellos en redes sociales?

¿Será que a los consumidores, al final del día, no nos importan las marcas en redes sociales? ¿Será que las seguimos por seguirlas y ya, que no hay ese soñado vínculo estrecho?

¿Será que es un balance entre los dos? ¿Ustedes que creen?

Los invito a que hagan el ejercicio con las primeras 5 marcas que encuentren en sus casas, oficinas o espacios personales.

Ese, queridos lectores, es el lado R de las marcas en redes sociales.


Deporte 2.0

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Para nadie es un secreto que las redes sociales han transformado la vida de las personas por completo. Ese mensaje ya lo hemos entendido: la forma de comunicarse cambió completamente y la información está en la red al alcance de cualquiera que tenga una conexión a internet.

Las tendencias de comunicaciones, corporativas y personales, apuntan, cada día más, al constante uso de las redes sociales para solucionar problemas de mercadeo o personales, incluso políticos, por lo menos en Colombia.

Las tendencias de consumo se vuelcan cada vez más hacia el uso de varios dispositivos electrónicos al mismo tiempo. Una de ellas es el “twoscreening”, es decir, ver dos, y en algunos casos más, pantallas a la vez, inceíble, hace unos años no nos despegábamos de la televisión, ahora, mientras vemos lo que más nos gusta, no nos despegamos de la pantalla del computador, del tablet o del smartphone, donde estamos comentando, en tiempo real, lo que estamos viendo, lo que nos gusta, lo que nos disgusta y lo que pensamos acerca de la programación.

En los últimos meses se ha potencializado, y más que todo en Twitter, lo que me gusta llamar el #FútbolSocial, fenómeno que, desde 2009 que entré a Twitter, he visto crecer exponencialmente. Es muy fácil identificar a quién le vas, aunque es más fácil saber por quien no vas.

Con el reciente “escándalo” de la Dimayor y los derechos del FPC, la exsclusividad de Directv del fútbol colombiano y español, y el crecimiento de las hinchadas de equipos extranjeros, Twitter se ha convertido en un canal de comunicación fundamental para todo el mundo. Si a esto le sumamos la diferencia de horario que tenemos con Europa, el problema de que los partidos de la Champions sean en horas laborales, Twitter, y a veces Facebook, cobran un valor mucho más importante.

A veces es fácil poner un streaming, algo impensable hace un par de años, para escuchar o ver el fútbol mientras trabajas, a veces la presión y las fechas no te lo permiten. Si trabajas con redes sociales, como es mi caso, es probable que estés todo el día en Twitter y/o Facebook (entre otras miles de redes) y que a la hora de no poder ver un partido puedas monitorearlo y seguirlo, como a cualquiera de las marcas para las que trabajas, a través de redes sociales. Una pasada, ¿no crees?

Las redes sociales no solo cambiaron la forma de comunicarnos sino también, sin darnos cuenta, nos impusieron nuevos espacios y modos. ¿Puede haber algo más perfecto que configurar tu Tweetdeck para recibir únicamente trinos del partido que te interesa? ¡No lo creo! Además puedes silenciar a todos aquellos que lo único que quieren es que el Barça pierda, ¡fenomenal!

El deprote es social por naturaleza. Miles de personas se reunen en múltiples escenarios para ver espectáculos de cualquier tipo. Las redes sociales lo han vuelto aún más social. Basta con crear un hashtag para encontrar personas afines a tus equipos favoritos y, como no, para no leer aquello que no te interesa. Cuando hay personas que definitivamente no tienen cómo ver un partido por televisión es normal ver a cientos, tal vez miles, de compañeros movilizarse para conseguir un link de un streaming o para mantener informada a la gente de los acontecimientos.

Yo no se si para ustedes esto no signifique nada pero para mí es un fenómeno social bastante gratificante que logra poner el deporte al alcance de más personas y que logra conectar intereses y personajes que antes era imposible. Los mismos comentaristas y narradores se han volcado a las redes sociales para dar otros puntos de vista, para conseguir estadísticas (Mr. Chip, un crack), para informar curiosidades y para vincular a las personas, alrededor de todo el mundo, con el deporte. La pasión por el deporte trasciende fronteras físicas y virtuales.

Para algunas personas puede ser algo fastidioso pero es una realidad que no se puede negar. Es imposible tapar el sol con un dedo. Lo que si se puede es ser un poco más tolerante, en términos de hinchadas y de respeto mutuo entre aficionados, y entre quienes lo vemos como algo impresionante y quienes piensan que no es nada del otro mundo.

Lo que les digo, y espero que así sea, es que el deporte 2.0 es un fenómeno que va a cambiar, de nuevo nuestras vidas, como lo hicieron las redes sociales. Poco tiempo deberemos esperar para ver otra mutación fantástica del mundo digital que lleve las experiencias a un extremo y a un tipo de interacción, que ya no será 2.0, que jamás podremos imaginar. Este es el tipo de fenómenos que se deben celebrar y promover por todo lo alto. Un hilo más que une a los hinchas con sus ídolos.

Ese, queridos lectores, es el lado R del deporte 2.0.


Abecedario Social Media

Hace días tenía esta idea en mente. Bastaba con soñarme con ella, y llegar a casa con ganas de escribir, para poder plasmarla en el papel, ¿o en la pantalla?.

Siempre he creído que no tengo la última palabra y que todo lo que escribo es para aprender y compartir mis ideas con todos los demás. Esta vez me decanté por algo light y divertido, diferente.

Siéntase libre de criticar, complementar y compartir. Muy posiblemente no tendré algo que escribir, de Social Media, para cada letra del alfabeto.

A. Amistad: relacionarse en las redes no es muy diferente a hacerlo con los amigos. Es más, hay mucha gente que quiere hacerlo ver más difícil, pero entre más natural y casual sea, mejor. Tampoco de trata de “yo quiero tener un millón de amigos”, seguramente eso es lo que el cliente quiere, pero lo que nosotros queremos es poder ser amigos de verdad de los usuarios de nuestras comunidades.

B. Bidireccionalidad (no se si esa palabra exista): el mensaje cambia, quién está detrás de la pantalla hace parte de él, lo crea, lo cambia, lo corrige, lo critica, lo acepta, lo rechaza, lo ama, lo odia, lo apoya, lo comparte; el creador lo amolda, aprende de su target, evoluciona.

C. Contenido: la clave de las redes sociales, el nuevo protagonista del marketing, la esencia.

D. Difusión: tenemos millones de historias creativas y únicas para contar, uno de nuestros objetivos, según la estrategia que nos plantemos, es que nuestro mensaje sea difundido en mucho canales y muchas veces. A mayor calidad de contenido, mayor difusión.

E. Engagement: tal vez una de las palabras más difíciles de traducir y conceptualizar. Es ese momento en el que logramos que la gente esté idiotizada, en el mejor sentido de la palabra, con los contenidos que estamos difundiendo. Cuando los tenemos enganchados, vinculados, participando, cuando la bidireccionalidad logra su punto máximo.

F. Followers, fans & friends: lo que más piden los clientes, su pesadilla (¿o la nuestra?), lo que creen que están comprando. Las 3 f del Social Media Marketing.

G. Gimmick: esto no es exclusivo del Social Media. Es “ese yo no se que, yo no se donde” que hace que el contenido que difundimos sea tan atractivo para las 3 f.

H. Historias: es lo que necesitamos contar, lo que tenemos que crear alrededor de las marcas. Las historias son snake charmers, que cuando son bien contadas pueden cautivar (¿engage?) a las personas.

I. Indicadores: tenemos que medir los resultados. No podemos estar en redes sociales porque sí. Los indicadores, bien sean los de herramientas gratuitas o pagas, nos dan una idea acerca de qué tan bien, o mal, estamos haciendo lo que nos planteamos en un comienzo (tampoco podemos estar sin una estrategia).

J. Jugadores: El Social Media no es cosa de una sola agencia. En el mapa de la bidireccionalidad, de la estrategia, del contenido y del engagement hay muchas personas relevantes. La figura planner, copy, ejecutivo no lo es todo, lo siento mucho. Hay que estar de la mano con marketing, comunicaciones, I+D, recursos humanos, entorno, y claro, consumidor final.

K. Know how: si eres gerente no permitas que tu sobrino, que no estudió nada y está sin trabajo, maneje tus estrategias de redes sociales. Así no lo creas, las personas que trabajamos en redes sociales hemos estudiado y constantemente estamos aprendiendo. El conocimiento que se genera alrededor del mundo 2.0 es muy valioso y hay personas muy capacitadas, otras que hablan mucho, trabajando en el medio. Así no lo creas no es una ocupación para desocupados vagabundos.

L. Límites: muchos clientes creen que TODO se puede hacer, que esto no tiene límites pero que el presupuesto sí y muchos.

M. Monitoreo: la red es como el Citi, ¡no duerme! El CM, el SMM o quien sea, no puede pensar que a las 4 de la mañana una crisis no puede estallar. Algunas de las oportunidades más grandes las he encontrado de casualidad cuando abro Twitter o Facebook pero me he acostumbrado a chequear constantemente todo lo que a mí, como persona, y a mis clientes, como marca, me interesa, les interesa.

N. Noticia: el Social Media no sólo ha cambiado la forma de hacer periodismo sino que ahora le gana a las noticias como tradicionalmente estábamos acostumbrados a consumirlas. La velocidad con la que se genera la información es impresionante y siempre hay alguien listo para hacer, o ser, noticia(s).

O. Omnipresencia: las redes sociales están presentes todo el tiempo en la vida de las personas. Si te las prohiben en la oficina, estás pendiente en el teléfono. Si vas en el carro escuchando la radio, seguramente hay un periodista leyendo algo de “Tuider”, aunque debería ser Twitter. En las noticias y en los periódicos transmiten los trinos de otras personas. 800+ millones de personas tienen Facebook… ¿Algo más?

P. Producto: no seas así, ¡no se trata de vender y vender y vender! El producto tiene que pasar a un segundo plano, si sales a vender sí o sí, y además sin una estrategia, saldrás perdiendo. Preocúpate un poco más por conversar, entender, investigar y relacionarte, después intenta vender.

Q. Questions: ¿qué, quién, cómo, dónde, cuándo, cómo, por qué, para qué, a quién, a cómo,…? Cada segundo nos estamos preguntando cosas nuevas y si paramos de hacerlo es posible que nuestras estrategias fallen. La curiosidad es un ingrediente esencial de las redes sociales. Además en la red está todo (casi). El que diga que no sabe o que no lo encontró es porque no se preguntó nada.

R. Relaciones: para mí, de esto se tratan las redes sociales, de construir relaciones sinceras, honestas, duraderas y fructíferas, para ambos lados, que generen valor, recordación y buena reputación.

S. Sinceridad: entre menos postizo suene, mejor (eso creo yo). El componente humano es demasiado importante. No hay nada más desesperante que leer un twittero que sólo publica noticias de Feeds; no hay nada más rico que leer contenidos y mensajes que tienen un tono comunicativo que ha sido estudiado y bien aplicado.

T. Twittstars: figura ficticia, inventada, insoportable y ridícula a la cuál todos le huimos.

U. Uff ! (trino no pago): esa sensación tan desconocida para muchos, sobre todo para los que desprecian nuestra ocupación, que genera saber que aquello que estratégicamente planeaste salió de maravilla (y hasta más).

V. Visión: hay que ir más allá de Twitter y Facebook. Hay que ir más allá y no conformarse con lo que hay que hacer. Hay que investigar, hay que proponer, hay que atreverse a salirse del molde, con los pies y el bolsillo en la tierra, para proponer soluciones únicas y no adaptadas de otros mercados.

W. Work, work, work (nada que ver con un personaje nacional): a esto hay que dedicarle tiempo, no es soplar y hacer botellas o abrir una página y esperar a que lleguen 20,000 fans. Esto es exigente y agotante, a veces desagradecido, pero sólo con esfuerzo y dedicación se ven buenos resultados.

X. Xerox: mucha fotocopia de tácticas y estrategias ya ejecutadas en otras partes. Mucho genérico.

Y.  Yunque(s): generalmente conocidos como Trolls. Personajes que están dispuestos a hacerte la vida imposible, a jugar con la reputación de tu marca y a hablar mal de ella sí o sí, ¿no es muy rico cuando los “callas” por haberte respondido tus questions y haber hecho tus tareas?

Z. Zoológico: hay muchos animales en vía de extinción. Muchos “vende humo”, muchos exóticos, muchas manadas y muchos grupos. Mucha envidia sobre todo. En algo tan cambiante es increíble que un ser humano piense que tiene la última palabra. Hay muchos leones que creen que que trinando son los reyes de la selva.

Ese, queridos lectores, es el lado R del abecedario Social Media.

 


De BTL, gafas Ray Ban oscuras, “propagandas” y otros demonios.

Si me preguntan cuantas vallas publicitarias de algún candidato político recuerdo, la respuesta es simple y contundente: Gina Parody, antes y después de su fusión con Mockus. Tal vez fue una cuestión de descarte por género, tal vez fue porque era la única (valla) que veía al salir de mi casa todos los días. Es más, no recuerdo haber visto ninguna valla de otro candidato, no se si es porque en los trancones uno va preocupado por otras cosas, o porque los de sus centrales de medios hicieron una mediocre labor, digamos que 50-50.

Si me preguntan cuantas cuñas recuerdo, la respuesta es la misma: las frondias “tropipoperas” de Gina Parody, nada más. Me sorprende no tener en mente absolutamente nada de nuestro nuevo Alcalde electo: Gustavo Petro, ¿será que la política del amor prohíbe invertir dinero en publicidad o será que, como prometió que regalaría agua, las quería sin costo alguno? Nunca sabremos las respuesta a esa pregunta.

 ¿Castro, Luna y Galán? Igual que en las encuestas y los resultados. No recuerdo haber visto nada de ellos. Por cuestiones de trabajo tuve que ir un día a la sede de Luna y recuerdo que estaba perfecta y completamente “brandeada”, nada más, ni cuñas, ni comerciales, ni prensa, ni revistas, ni rastros.

 No se si es por la apatía que siento hacia la política o porque estaba muy concentrado viendo “Yo me Llamo”, mientras los candidatos hacían campaña, pero no tengo en mente un solo comercial de algún candidato a la Alcaldía, lo que si recuerdo es como el candidato del Polo Democrático, Aurelio Suárez, logró cubrir toda la ciudad con sus afiches de “¿Quién es Aurelio?”… Yo si se quién es Aurelio, el ex-candidato a la Alcaldía y el nuevo mejor amigo, o enemigo, de “Pepe Pegotero”. Espero que la ciudad quede igual de fea a como estaba antes. Espero también, que el señor Gustavo Petro, una vez Suárez la haya limpiado, la mantenga  impecable durante su #politicadelamor.

 Estamos en la era digital, así que leo la prensa pero en mi iPad y no tuve el (dis)gusto de ver los periódicos repletos de anuncios invitándome a votar por este, por el otro, por todos, por ninguno. Lo que si tuve la oportunidad de ver, y esto no lo considero publicidad, fue las campañas en redes sociales de todos y cada uno de los candidatos, ah, y alguno que otro anuncio patrocinado en Facebook, al cuál obviamente jamás le de clic.

 ¿Que si recuerdo alguna “JJugada” propagandística sucia? Claro que sí, pero ni esto ni nada de lo anteriormente mencionado, desde mi humilde y sarcástico punto de vista, incidió en las resultados de las votaciones. Claro, hasta ahora tan sólo hemos hablado de acciones publicitarias ATL, detesto tener que ser tan técnico pero para los efectos de demostrar mi punto es necesario hacer la distinción.

 Los candidatos son expertos en política, son unos excelentes oradores y son unas personas muy elocuentes, bueno, todos menos Peñalosa que está hablando peor que el presidente Santos. Yo no se, ni me importa, de quién se asesoraron para todas sus cuestiones publicitarias pero debo felicitar, a los candidatos, no a sus publicistas, por ser los señores(as), maestros(as) y amos(as) del BTL.

 ¿BTL y política? Ustedes estarán pensando que me enloquecí, y están en lo cierto, pero creo que estos señores se desgastan y salen a la calle, a hacer contacto no convencional, y uno a uno, con sus consumidores, con su grupo objetivo, casi todos los días durante sus campañas.

 El mensaje cambia y el medio lo hace constantemente con cada lugar al que tienen que ir. El lenguaje también lo hace, con todo el respeto y sin tintes de nada raro –yo se que algunos de ustedes son malpensados y tergiversan todo lo que uno dice-, no es lo mismo que Gina Parody le hable a una persona de estrato 6 que hace mercado en el Carulla de la 74 con 5ª, a que le hable a una persona de estrato 1 o 2 que probablemente tiene otra visión y otras ideas acerca de la política y de la vida misma. En eso son unos genios los políticos, en adaptarse a esa actividad BTL que es salir a hacer campaña.

 Cada vez que vimos a un político en la calle, en un centro comercial, en un foro, en cualquier evento en vivo y en directo y que no estuviera dirigido, como pieza comunicativa, por un publicista/comunicador, estuvimos enfrentados a una actividad BTL. Creo que dichas acciones fueron más numerosas e impactantes que cualquier pieza publicitaria emitida por medios masivos de comunicación. La gente, y me incluyo, ya no le cree casi nada a los políticos y mucho menos a un mensaje preconcebido y pregrabado que suena y se ve libreteado.

Espero que la gente le crea cada vez menos a la publicidad y me atrevería a decir que cuando de publicidad política se trata nadie come cuento –así los resultados demuestren otras cosas-, eso es otra discusión.

Por mi lado, y concluyendo este humilde escrito, digo que no vi mucha publicidad tradicional durante esta larga y tortuosa campaña al segundo cargo público más importante del país, tampoco estuve en muchas de las actividades BTL de las que tanto hablo. Lo que si vi fue un puñado de mentiras y de falsas promesas, pero bueno, eso no es nada nuevo, ¿no? Los bogotanos estamos acostumbrados a no hacer nada por nuestra ciudad y a dejar que nos metan los dedos en la boca, aclaro que sí voté.

 ¿Qué si creo que la publicidad incide en los resultados de las votaciones? No. No creo que esté lo suficientemente bien estructurada para hacerlo. La publicidad, siendo algo tan banal, incide a la hora de comprar perfumes y chabacanerías varias, no para elegir el destino político de una ciudad. Lo preocupante es que la gente sí compra productos de consumo innecesarios gracias a la publicidad y a la hora de salir a votar, a cumplir su derecho ciudadano, el 53% de los bogotanos se hace el de las gafas, ojalá las “Ray Ban divinas como las de esa “propaganda[1] que tanto me gusta”, oscuras.

 Ese, queridos lectores, es el lado R de la publicidad política (pagada).


[1] Sarcásticamente. Debería decir comercial. (A veces hay que explicarlo todo).


La Cruda Verdad

Estoy indignado, estoy triste… Estoy impresionado.

Parte del Social Media, su razón de ser, para mí, es crear conocimiento colectivo, es compartir lo que sabemos con los demás a cambio de nada, de la simple gratificación que eso genera, de ser mejores cada día.

Estoy cansado de toparme con “expertos”, “especialistas”, “gurús” y demás especies detestables que dicen y creen sabérselas todas cuando de redes sociales se trata.

Después del Social Media Week Bogotá quedó más que claro que hay mucho talento por explotar en el país, que las oportunidades para generar estrategias diferenciadoras y que se acoplen 100% a las necesidades de los clientes son infinitas, y que, dejando el orgullo y la soberbia a un lado, podremos posicionar a Colombia como un país exportador de contenidos y estrategias digitales.

¿Por qué estoy triste? Porque todo lo anterior no se culpe a cabalidad. Hay mucho aprovechado suelto en el mercado. Es obvio que muchos clientes no entienden de redes sociales y es más que obvio que no existen “expertos”, “especialistas” ni “gurús”. Es obvio que no podemos mentirle a los clientes ni meterles los dedos en la boca por ganarnos unos centavos de más. Es obvio que hay mucho mentiroso y deshonesto por ahí suelto… Eso me indigna.

Nadie es capaz de decirle a un cliente que NO es estratégico abrir un Fan Page en Facebook, un perfil de Twitter o simplemente que su marca tenga presencia en las redes sociales. Al contrario, hay mucho “gurú” que embauca al cliente con cuanta red y patraña se pueda imaginar… ¿Dónde quedó la educación, dónde quedaron los valores? ¿Cuándo nos volvimos tan detestables?

Esta es una invitación para que pensemos, para que reflexionen aquellos “corruptos” de las redes sociales. Dejemos la avaricia a un lado, dejemos de mentirle a los clientes, dejemos de vender humo. Seamos honestos, seamos rectos, tracemos estrategias con objetivos medibles y reales, y de una vez por todas, ¡dejemos de decir que entre mas fans y seguidores tengamos, mejor!

Vendamos realidad, vendamos soluciones que se adapten a las necesidades de los clientes, no vendamos mas, tampoco menos.

¿Cómo hacerlo?

Hablando con la verdad, aprovechando nuestro talento, utilizando nuestra creatividad, nuestra visión estratégica y apoyándonos en la investigación. Siendo colombianos y ciudadanos de bien.

¡No más engaños a los clientes!

¡No más expertos, especialistas o gurús del Social Media!

Creemos el conocimiento ente todos. Es una situación gana-gana. No dejemos que se incline más al cobro mucho, hablo mucho, enredo mucho-pago mucho, no entiendo mucho, no veo los resultados.

Ese, queridos lectores, es el lado R de las Redes Sociales.


¿”Social Politics”?

(Este no es un post de tinte político)

Estamos ad portas de uno de los acontecimientos más importantes de los últimos años para Bogotá: las elecciones para Alcalde. ¿Qué tiene que ver esto con mi Blog? ¡Mucho! A continuación expresaré mi punto de vista acerca del “Social Media Boom” que viviremos a través de los candidatos.

Espero que la lección de la “Ola Verde” haya sido muy clara, no es el punto el volver a analizarla o criticarla.

Los colombianos, y creo que casi todo el mundo, nos dejamos mover e influenciar mucho por las modas, de eso se trata, ¿no es cierto? Pues una de las nuevas modas, en política, en deportes, en periodismo, entre otras profesiones y ocupaciones, es la de las redes sociales. ¿Por qué, para qué, por medio de quién? Muchas veces esa pregunta no tiene respuesta, muchas veces es “porque sí“, porque los demás lo están haciendo y les sirve, porque a Obama le funcionó, porque en otros países es un modelo exitoso.

No tenemos que comerle cuento a nadie. Por mi lado, creo que, no sigo a ninguno de los candidatos a la Alcaldía en Twitter ni en Facebook, ni quiero que me sigan. Pienso que esta poderosa herramienta del “Social Politics“, así quise bautizarla para efectos de esta entrada, es una arma de doble filo que tiene como único fin sesgar a los votantes. Digo esto porque pienso que la politiquería en Colombia no tiene límites y qué mejor que utilizar los medios digitales y sociales, que tan de moda están, para hacer falsas promesas y para ilusionar a los bogotanos.

No quiero decir que los candidatos estén haciendo algo mal, ni siquiera se si lo están haciendo, espero que sí, pero espero que de una manera lógica, coherente y sincera. No quisiera ver millones de retweetslikes y +1´s a contenidos que son falsas promesas. No quiero pensar que nos están utilizando para promocionar sus programas, quiero pensar que en realidad van a hacer ingeniería social, espero que entiendan que el estar presentes en las redes sociales es una responsabilidad muy grande, y que sí lo están haciendo o lo van a hacer, que realmente permitan que las personas se comprometan y participen con acciones reales en sus programas y promesas de gobierno.

Insisto ahora, y siempre lo haré, al decir que la gracia de las redes sociales es la interacción con el receptor: interacción activa, no pasiva, es decir, que si nos van a preguntar qué queremos para nuestra ciudad, que nos respondan a los que proponemos, que nos vinculen a sus gobiernos y que nos demuestren, y corroboren, que el poder del pueblo, de la infomación, de la gente y del éxito, hoy en día, se encuentra en la ingeniería social, en las redes sociales, en dejar que las personas tomemos parte de las decisiones de las marcas, en este caso, de las marcas personales, gubernamentales y políticas, de las marcas cuidad y país, porque Bogotá habla mucho acerca de Colombia.

Señores candidatos:

Gina Parody, David Luna, Aurelio Suárez, Carlos Fernando Galán, Enrique Peñalosa, Carlos Eduardo Guevara, Antanas Mockus y Gustavo Petro.

Esta es una invitación para que no nos engañen, para que se comprometan con los votantes, para que aprovechen de manera correcta las redes sociales. No estén por estar, tracen estrategias reales y medibles que realmente generen compromisos realizables, que tengan objetivos claros y transpartentes. No sigan a la gente por seguirla, generen un valor real en sus propuestas, en sus consumidores. Nunca olviden que una buena acción les traerá muchos seguidores, mucho feedback y mucho tráfico, pero tampoco olviden, ni subestimen el poder y el alcance que una mala experiencia, reflejada en un mal comentario, puede generar en las redes sociales.

Ese, queridos lectores, es el lado R del Social Media.


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